¿Sabes ese olor a pan recién horneado que te hace cerrar los ojos un segundo? Esa es nuestra gasolina diaria en Forn de Pa Nou Sant Antoni.
Detrás de cada barra y de cada dulce que ves en nuestro mostrador, no hay máquinas automáticas tomando decisiones. Hay pasión. Una pasión que encendimos en 2016 y que sigue igual de viva. Nos encanta lo que hacemos, y creemos que eso se nota en cada bocado.
Nos declaramos culpables: somos unos fanáticos de la tradición, pero con un toque canalla. Nos gusta innovar, probar y ofrecerte esa variedad que hace que entres a por una barra y salgas con "un capricho para luego".
Porque la vida ya es bastante complicada como para comer pan aburrido. Nosotros ponemos el horno y el cariño; tú solo tienes que preocuparte de disfrutarlo.